El Triángulo Rojo en Puebla, cuna de la cultura del huachicoleo

PUEBLA, PUEBLA. MX. — Alrededor de la actividad del huachicoleo se ha desarrollado una especie de cultura que enaltece esta actividad ilícita. Los pobladores de las zonas en donde se presentan tomas clandestinas defienden a los huachicoleros y han incorporado todo lo relacionado a la ordeña de hidrocarburos a sus vidas.

Bomberos de San Martín Texmelucan sofocan un incendio provocado por una toma clandestina en el poliducto Minatitlán-México, en el municipio de San Matías Tlalancaleca.

Bomberos de San Martín Texmelucan sofocan un incendio provocado por una toma clandestina en el poliducto Minatitlán-México, en el municipio de San Matías Tlalancaleca. (Fotografía: Agencia Enfoque)

En diversos operativos por parte de las autoridades, la población de las zonas en que se registra robo de hidrocarburos ha impedido el paso de los militares o bien, los ha agredido de forma directa para que se retiren, no permitiendo que continúen con su labor.

El 3 de mayo del 2017 hubo un enfrentamiento entre el Ejército y presuntos huachicoleros en la localidad de Palmarito Tochapan, perteneciente al municipio de Quecholac, y, según la versión oficial, estos últimos utilizaron a mujeres y niños como escudos humanos.

Mientras, en San Martín Texmelucan, otro municipio poblano, se han registrado diversas fugas de combustible debido a la “ordeña” de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), hechos que la población del lugar aprovecha para practicar la rapiña, recolectando el combustible en bidones o botellas de plástico, actividad en la que participan incluso familias completas.

Entre los pobladores del llamado Triángulo Rojo (un conjunto de seis municipios poblanos por donde, a través de los ductos de Pemex, circula el 40% del combustible destinado a Ciudad de México*) se ha extendido la veneración al “Niño Huachicolero”; figura religiosa a la que se encomiendan los ladrones de combustible, así como los narcotraficantes lo hacían con Jesús Malverde.

Lo que caracteriza a este Niño Dios es que además del clásico ropón religioso, sujeta pequeños bidones de gasolina y mangueras de plástico, en alusión al robo de combustible. Y aunque, como era lógico, la Iglesia católica no aprueba la veneración a esta imagen, dejando en claro que es “una distorsión de la devoción” que dicta su doctrina, los habitantes de la zona lo buscan y se encomiendan a él.
Triángulo Rojo

Según el Reporte de tomas clandestinas en 2018 de Petróleos Mexicanos, hacia finales de ese año Puebla ocupaba el primer lugar a nivel nacional en cuanto al número de tomas ilícitas, con un total de mil 815. Le siguen los estados de Hidalgo y Guanajuato, con mil 726 y mil 547, respectivamente.

* Antes del cierre de ductos ordenado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, como parte de su plan para combatir el robo de combustible.

(FECHA DE PUBLICACIÓN.11/01/2019 // Melissa sofía Jiménez)

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