Este domingo 17 se cumplen 62 años de la carrera del Moro de Cúmpas

HERMOSILLO, SONORA. MX. GERARDO GODOY. — De los viejos pobladores de esta frontera, nadie sin duda olvidará aquél 17 de marzo de 1957 en que el afamado ¨ Moro de Cumpas ¨ propiedad de don Pedro Frisby llegó precedido de toda la fama y de toda la lana, dispuesto a reafirmar su categoría de triunfador y a quitarle lo invicto al ¨ Relámpago¨, un brioso zaino propiedad de Rafael Romero, empresario exitoso y emprendedor que había nacido con el don natural para dar vida a los mejores espectáculos populacheros.

El histórico encuentro que verdaderamente como cita el corrido acarreó gente de donde quiera, tuvo lugar en el taste del ¨ Copacabana Club ¨, propiedad de Romero quien también había organizado un rumboso baile por la noche, en el cual don Leonardo estrenaría el corrido, teniendo sin embargo que recomponer apuradamente las dos últimas estrofas pues fanático de El Moro, lo había dado por anticipado como ganador y habiendo recomendado a sus amigos que apostaran por el, también les pidió disculpas, como puede escucharse en la canción hecha famosa mas tarde por Gilberto ¨El Sahuaripa ¨ Valenzuela ¨.

A las cuatro de la tarde los dos caballos empezaron nerviosos a bailotear entre el gentío que se arremolinó de poniente a oriente a lo largo de la calle 4, desde la avenida 17 a la 20, presentando mayor concentración frente al Copacabana Club, que en ese entonces era mejor conocido como ¨ Cabañas Tecate ¨, en referencia a un enorme bote pintado con la marca de esa cerveza y que fue derribado por tanta gente que se subió en la estructura pretendiendo ver mejor la carrera.

Como era su costumbre después del ¨ santiago ¨, el Relámpago se quedó unos segundos en el arrancadero y El Moro salió disparado tomando la delantera sin embargo a la mitad de la pista, el zaino lo alcanzó, lo dejó atrás y llegó a la meta con dos cuerpos de ventaja, echando por tierra todos los pronósticos que daban como seguro ganador al caballo de Cumpas.

Después de esa fecha poco o nada volvió a saberse del Moro que siguió ganando y perdiendo carreras, no así El Relámpago que se mantuvo invicto y el 14 de septiembre de 1958, en ocasión de celebrarse los 200 años de la ciudad de Douglas Arizona, se llevó a cabo la carrera internacional en donde el zaino se enfrentó al ¨ Chiltepin ¨, un caballo muy fogueado nacido en Pueblo Nuevo Arizona y que había corrido ya en el famoso Derby de Kentucky .

Como por esos tiempos había en el noroeste de México un serio problema con la fiebre aftosa, no se permitía el cruce de equinos por ambas fronteras, por lo que a fin de cumplir el compromiso, los organizadores idearon correr a cada caballo con cerco fronterizo de por medio.

El enfrentamiento también fue histórico pues a ambos lados de la línea divisoria, cientos de gentes gritaban y cruzaban apuestas a favor del ¨ Chiltepin ¨ y del ¨ Relámpago.

La voz de arranque se dio y como era ya costumbre, el zaino salió tarde del arrancadero, pero a los pocos metros, a mitad del taste dejó atrás a su oponente llegando a la meta sin problemas y conservando su calidad de invicto.

Tiempo después y con casi 30 años a cuestas, siendo un ilustre desconocido fuera de la región y cuando su oponente El Moro era casi leyenda en todo México y el sur de los Estados Unidos, pese a haber perdido la histórica carrera de 1957, pero gracias al corrido de ¨ El Nano ¨ , el zaino seguía invicto.

En 1966 el párroco de Agua Prieta propuso a Rafael Romero realizar una carrera del recuerdo en donde se enfrentaran nuevamente El Relámpago y el Moro, éste aceptó y enviaron la oferta a don Pedro Frisby quien no tuvo objeción y arreglaron la carrera para el día 10 de abril.

Todo iba bien solo que una semana antes del encuentro, Frisby dijo que El Moro ya no estaba en condiciones para un esfuerzo de esa naturaleza pero para poder dar cumplimiento al compromiso, propuso llevar otro caballo.

Las protestas no se hicieron esperar en Agua prieta, pues el joven corcel enviado por Frisby llamado ¨ El Percherón ¨, tenía tan solo tres años y estaba en plenitud de facultades físicas para enfrentar al zaino que le llevaba 27 años de edad.

Pese al disgusto de la gente con Romero por permitir una carrera tan dispareja en donde el zaino no solo sería humillado, sino también perdería lo invicto, la carrera se llevó a cabo

Cuentan que como siempre, haciendo sufrir de angustia a sus seguidores El Relámpago salió tarde del arrancadero, situación que El Percherón aprovechó para tomar la delantera. El grito de ¨ Percherón ¨, ¨Percherón ¨ . ¨ Percherón hasta la mitad de la pista, fue rápidamente ahogado por el grito entusiasmado de ¨ Puro Zaino ¨, ¨ Puro Zaino ¨, ¨ Puro Zaino ¨ quien empezó a avanzar y rápidamente emparejó a su rival para segundos mas tarde , no defraudando a sus miles de seguidores que entusiastas coreaban su nombre, con dos cuerpos de ventaja llegó a la meta reafirmando su calidad de invicto ante la euforia y la locura general de quienes nunca creyeron que ganaría, como en su carrera frente a El Moro nueve años atrás.

En 1975 ya viejo y siendo presentado solo para fines de exhibición, El Relámpago enfermó de cáncer y por recomendación de los veterinarios, le fue aplicada una inyección letal para ponerlo a descansar y liberarlo de sus dolencias.

El Relámpago o mejor conocido como El Zaino de Agua Prieta, es recordado aquí por todos como uno de los orgullos de esta frontera junto con los Apson Boy y el histórico Plan de Agua Prieta. El orden de jerarquía en cada caso, no guarda ninguna importancia para la gente.

El Moro de Cumpas
de Leonardo Yáñez “El Nano”

El diecisiete de marzo,
a la Ciudad de Agua Prieta,
vino gente de ‘onde quiera.

Vinieron a las carreras,
El Relámpago y El Moro,
dos caballos de primera.

El Moro de Pedro Fimbres,
era del pueblo de Cumpas,
muy bonito y muy ligero,

El Relámpago era un zaino,
era caballo de estima,
de su amo Rafael Romero.

Cuando paseaban al Moro,
se miraba tan bonito,
que empezaron a apostar.

Toda la gente decía,
que aquél caballo venía,
especialmente a ganar.

Cheques, billetes y pesos,
le sobraban al de Cumpas,
el domingo en la mañana.

Por la tarde las apuestas,
pasaban de cien mil pesos,
en esa Copacabana.

Frank y Jesús Valenzuela,
taparon quince mil pesos,
con el zaino de Romero.

Decía el Cuyo Morales,
se me hace que con El Moro,
nos ganan todo el dinero.

Andaba Trini Ramirez,
también Chendo Valenzuela,
paseando los caballos.

Dos corredores de fama,
dos buscadores del triunfo,
los dos eran buenos gallos.

Por fin dieron la salida,
El Moro salió adelante,
con la intención de ganar.

Ramírez le tupió al zaino,
y arriba de medio taste,
se quedo el moro pa’ tras.

Leonardo Yañez El Nano,
compositor del corrido,
a todos pide disculpas.

Aquí se acabaron dudas,
ganó el zaino de Agua Prieta,
y perdió el Moro de Cumpas.

Publicada 17/03/2019 // Con información de  Sabías Qué)

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