Ago 21, 2026

Acuerdo nuclear entre Arabia Saudí y EU desata preocupación internacional.

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Acuerdo nuclear entre Arabia Saudí y EU desata preocupación internacional. (2)

ESTADOS UNIDOS DEL NORTE DE AMERICA.— Estados Unidos y Arabia Saudí firmaron un acuerdo de cooperación para el desarrollo de energía nuclear con fines civiles, una iniciativa que abre la puerta a una colaboración de largo plazo y que, según diversas informaciones, podría permitir a Riad avanzar hacia el enriquecimiento de uranio.

 

 

 


El pacto fue suscrito por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro saudí de Energía, Abdulaziz bin Salmán. Ahora deberá ser revisado por el Congreso estadounidense.

 

 

Wright afirmó que el acuerdo refleja «el compromiso compartido de nuestras dos naciones para fortalecer las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Arabia Saudí», además de impulsar la inversión, el empleo y la seguridad energética de ambos países. El Departamento de Energía señaló que la alianza facilitará la exportación de tecnología nuclear estadounidense, fortalecerá la cooperación estratégica y buscará mantener los estándares de no proliferación.

 

 

Por su parte, el Ministerio de Energía saudí indicó que el objetivo es ampliar la cooperación en el uso pacífico de la energía nuclear mediante el intercambio de conocimientos, experiencia y tecnología, siempre bajo los más altos estándares internacionales de seguridad nuclear.

 

 

Sin embargo, el contenido del acuerdo ha despertado preocupación entre expertos y miembros de la oposición estadounidense. Según informaciones publicadas por The Wall Street Journal y Bloomberg, la Administración estadounidense estaría dispuesta a compartir tecnología sensible relacionada con el enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento de plutonio, una posibilidad que supondría un cambio respecto a la política tradicional de Washington en materia de no proliferación.

 

 

El congresista demócrata Gregory Meeks expresó estar «profundamente preocupado» y advirtió que cualquier acuerdo de este tipo debe incluir límites claros al enriquecimiento y al reprocesamiento, además de incorporar el Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

 

 

Las críticas también llegaron desde especialistas en control de armas. Thomas Countryman, exsubsecretario de Estado para Seguridad Internacional y No Proliferación, sostuvo que «esta política revierte 50 años de liderazgo estadounidense en la arquitectura global de no proliferación» y podría incentivar a otros países a desarrollar capacidades con potencial militar.

 

 

En la misma línea, la exembajadora Laura Kennedy calificó el pacto como «contrario a los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos» y alertó de que «sentaría un precedente peligroso» para Oriente Medio, especialmente en el contexto de los esfuerzos para impedir que Irán obtenga armas nucleares.

 

 

La exsubsecretaria Bonnie Jenkins cuestionó la estrategia de Washington al recordar que, mientras insiste en impedir que Irán desarrolle un arma nuclear, «estamos aceptando un acuerdo nuclear con Arabia Saudí».

 

 

Por su parte, la directora de No Proliferación de Arms Control Now, Kelsey Davenport, aseguró que el acuerdo «abandona estándares clave de no proliferación y sienta un precedente nefasto». Además, advirtió de que sustituir las salvaguardias habituales del OIEA por mecanismos bilaterales podría debilitar el sistema internacional de supervisión nuclear y favorecer que otros países adopten modelos similares.

 

 

Ante este escenario, varios expertos consideran que el Congreso estadounidense deberá analizar con detalle el contenido del acuerdo antes de decidir si autoriza su entrada en vigor.

 

 

PUBLICADO EL 23 DE JUlIO 2026 Con información de AFP)

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