Crisis del campo en Sinaloa exige una política de Estado para rescatar la agricultura: COUC
CULIACÁN, SINALOA. MX. — La falta de agua, las pérdidas económicas en la producción de maíz y la creciente dependencia de las importaciones de granos han colocado al campo sinaloense en una de las situaciones más críticas de los últimos años, advirtió el secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina en Sinaloa, Agustín Espinoza Laguna, quien urgió a construir una política de Estado que permita rescatar de manera conjunta a la agricultura y la ganadería.
El dirigente agrícola señaló que el deterioro del sector no responde únicamente a la sequía, sino también a la falta de una estrategia integral para administrar el agua, modernizar la infraestructura de riego y fortalecer la producción nacional de alimentos.
Como muestra del panorama, indicó que las presas de Sinaloa almacenan en promedio apenas el 18 por ciento de su capacidad. Entre las más afectadas mencionó la Adolfo López Mateos, con 11.8%; Sanalona, con 8.3%; Miguel Hidalgo, con 7.5%; Josefa Ortiz de Domínguez, con 9.1%, y Huites, con 27%.
Espinoza Laguna reconoció el esfuerzo del Gobierno del Estado por implementar el programa de estimulación de lluvias mediante vuelos de bombardeo de nubes; sin embargo, consideró que esta medida solo atiende la emergencia y no resuelve el problema de fondo.
En ese sentido, afirmó que actualmente los sistemas de riego apenas aprovechan alrededor del 35 por ciento del agua disponible, por lo que insistió en la necesidad de modernizar la infraestructura hidráulica y planteó que la seguridad hídrica del noroeste del país sea considerada un asunto de seguridad nacional.
El líder campesino también alertó sobre el impacto económico que enfrenta el sector maicero. Explicó que los productores registran pérdidas de hasta 10 mil pesos por hectárea debido a los elevados costos de producción y los bajos precios de comercialización, mientras México se ha convertido en el mayor importador de maíz del mundo, con compras superiores a 24.5 millones de toneladas.
Añadió que la caída en la producción de maíz también repercute en la actividad pecuaria al disminuir la disponibilidad de forrajes e incrementar los costos para producir carne y leche, por lo que insistió en que agricultura y ganadería deben atenderse como un solo sistema productivo.
En ese contexto, propuso aprovechar la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para acceder a mecanismos internacionales de financiamiento destinados a infraestructura hidroagrícola, modernización de distritos de riego, agricultura digital, rehabilitación de agostaderos y proyectos de sustentabilidad.
Finalmente, Espinoza Laguna llamó a que productores, científicos y los 3 órdenes de gobierno trabajen de manera coordinada para impulsar una estrategia de largo plazo que fortalezca la soberanía alimentaria y garantice la viabilidad del campo sinaloense.
“La soberanía alimentaria no es una disputa entre sectores; es un esfuerzo compartido. Tenemos el conocimiento y la voluntad para construir un sistema agropecuario resiliente, soberano y rentable. Lo que falta es la decisión política para legislar e invertir con visión de futuro. El campo entero no puede esperar más”, concluyó.
PUBLICADO EL 08 DE JULIO DE 2026 Con información de El Sol / Mario Núñez)
