El arte y la ciencia tienen una relación similar a la del cerebro y el cuerpo, dice la neurocientífica Elaine L. Bearer
MADRID, ESPAÑA. — “¿De dónde vienen los sueños? ¿de dónde surge la imaginación? y ¿adónde va la mente cuando morimos? Son preguntas claves sobre el cerebro humano que siguen sin respuesta, y quizás nunca tengamos la tecnología para resolverlas”,afirmó Elaine L. Bearer, neurocientífica, neuropatóloga y compositora de música clásica estadunidense, quien inaugurará la décima edición de El Aleph Festival de Arte y Ciencia, con una conferencia-recital.
Durante una rueda de prensa, la especialista subrayó que arte y ciencia no deben entenderse como campos separados. “Muchos neurocientíficos estudian las moléculas y sus interacciones, otros utilizan resonancias magnéticas para medir los niveles que se elevan o bajan cuando escuchamos música, pero son detalles. El arte y la ciencia tienen una relación similar a la del cerebro y el cuerpo: son uno mismo”, sostuvo.
Bearer también reflexionó sobre el auge de la inteligencia artificial (IA), y aseguró que aunque esta herramienta puede generar composiciones, aún no logra producir música con verdadera carga emocional. “Tal vez algún día aspiren a eso, pero por ahora sólo imitan sonidos electrónicos. La pregunta para los músicos es ¿cómo afectará la IA al arte?”, planteó.
La compositora –autora de obras como Oda al gorrión de corona blanca– señaló que no utiliza inteligencia artificial en su proceso creativo. “Ya es suficientemente complejo lidiar con su propia imaginación como para trabajar con el compilado de las imaginaciones de otros”, comentó.
En el ámbito científico, en cambio, sí usa la IA como herramienta para la búsqueda de artículos especializados con el fin de localizar con mayor facilidad todo aquello publicado dentro de su especialidad. Además, desarrolla un experimento basado en machine learning que permite identificar artículos difíciles de comunicar a la audiencia.
Sobre los riesgos emergentes, advirtió que estudios recientes han detectado la presencia de microplásticos en los vasos sanguíneos de personas con demencia. “Hay más microplásticos en gente muerta por demencia que en quienes murieron en accidentes”, precisó, aunque subrayó que aún falta investigación para establecer una relación causal.
Adelantó que la próxima semana participará en un congreso en Florida, Estados Unidos, en el cual analizará experimentos con ratones, para estudiar los efectos de los microplásticos.
Bearer relató que su interés por la neurociencia surgió a los 25 años, al preguntarse qué ocurre en el cerebro durante la interpretación musical. “La ciencia y el arte siempre han sido parte de lo mismo para mí”, dijo, y recordó que lo mismo realizaba ensayos de violín que sacaba buenas notas en matemáticas.
Advirtió que uno de los mayores retos para ambos campos es la falta de financiamiento: “No hay dinero para solventar investigaciones más complejas”, señaló.
Por su parte, Jose Gordon, impulsor de El Aleph, informó que la sesión inaugural del festival se realizará el 8 de mayo, a las 12 horas en el Centro Cultural Universitario, donde Bearer hablará de la danza de las neuronas y la música del universo.
PUBLICADO EL 23 DE ABRIL 2026 Con información de Eirinet Gómez)
