El mayor fuego en la historia de Bélgica, a punto de cruzar a Alemania
BRUSELAS, BÉLGICA. — Un verano históricamente caluroso en el continente que más rápido se calienta del planeta ha contribuido a la muerte de miles de personas y ha aumentado el riesgo de incendios forestales, con llamas que arrasan periódicamente paisajes resecos.
Bélgica sigue haciendo frente al mayor incendio registrado en el país en la zona de los Altos Fens —Hautes Fagnes en francés— que hasta el domingo ha quemado 3.000 hectáreas de tierra. Unos 500 bomberos belgas, alemanes y luxemburgueses tratan de apagar las llamas que amenazan ahora con llegar a Alemania. Aunque las autoridades han asegurado que han contenido el fuego parcialmente, el riesgo persiste.
El incendio comenzó el viernes en los Altos Fens, una reserva natural en el este del país en la que abundan brezales, turberas y bosques, donde el ejército y los agricultores colaboran con las fuerzas de seguridad. Bélgica ha solicitado refuerzos de emergencia a la Unión Europea, que ha enviado tres helicópteros y dos aviones cisterna.
Este lunes ha comenzado a llover en la región, una ayuda de gran importancia para los bomberos. La agencia meteorológica belga IRM —Instituto Real Meteorológico de Bélgica— prevé que las precipitaciones continúen hasta el martes y que las temperaturas desciendan hasta los 19 o 20 grados y amenicen la ola de calor que vivía el país.
«Esto lo cambiará todo, además del agua de la lluvia, habrá un incremento de los niveles de humedad», ha explicado el capitán del cuerpo de bomberos Olivier Guist.
Las autoridades locales han evacuado a unas 600 personas en las comunas de Butgenbach y Waimes y les han advertido que no deben volver a sus hogares. Al mismo tiempo, los fiscales locales han iniciado una investigación para averiguar la causa del incendio.
En Alemania, país vecino, la ciudad de Monschau, muy cercana a la frontera con Bélgica, ha pedido a sus vecinos que abandonen la región. Aunque no esperaban que el fuego entrase en el país sí que preveían una gran cantidad de humo.
Europa, en guerra con los incendios
Como cada verano, sobre todo en los últimos años, Europa vive en un riesgo constante de incendio, potenciado por el cambio climático, terrenos más secos y abandonados —por lo que la vegetación seca y que sirve de combustible al fuego se acumula— y por el ser humano. El 90% de los fuegos han sido causados por personas, ya sea de forma intencional o por cigarros mal apagados o fogatas de campamentos.
El continente ya vivió su peor año de incendios en 2025, cuando más de un millón de hectáreas fueron calcinadas por las llamas.
Francia también ha vivido el peor fuego de su historia con más de 42.000 hectáreas arrasadas y unas 250.000 personas evacuadas desde que comenzó el fuego cerca de Burdeos.
En Portugal, las autoridades han desplegado 800 efectivos para controlar los incendios del norte, en la zona de Valpazos.
Grecia también combate este verano varios incendios, que dejan tres bomberos muertos en la isla de Creta y dos fallecidos en la isla de Salamina. Las fuerzas de seguridad han desplegado 200 efectivos terrestres y más de una decena de medios aéreos.
En España por fin se ha logrado estabilizar el incendio de Niebla, en Huelva —que calcinó más de 38.000 hectáreas—, y 417 personas han podido regresar a sus casas en 11 municipios. En Peñas de Riglos (Huesca), las llamas han calcinado ya más de 16.600 hectáreas, pero el aumento de la humedad y el poco viento dibujan un panorama más optimista de cara a la extinción.
En Zamora, donde se vivió el grave incendio de Fermoselle, el incendio declarado el sábado de madrugada en el municipio de Hemisende ha «mejorado» por la desaparición de las llamas.
PUBLICADO EL 17 DE AGOSTO 2026 Con información de RTVE)
