La mafia electoral: 27 años de negocios y corrupción al amparo de las instituciones electorales: Morena
CIUDAD DE MÉXICO,MX — Después de las elecciones de 2006 y 2012, marcadas por denuncias de fraude, el pueblo de México exigió elecciones libres y verdaderamente democráticas. La respuesta del viejo régimen fue el Pacto por México y una reforma que creó un órgano electoral, concentrando el poder de designación de las autoridades electorales locales.
En lugar de acabar con las prácticas del pasado, hoy salen a la luz investigaciones sobre una presunta mafia electoral que habría tejido, durante 27 años, una red de complicidades y contratos millonarios al amparo de las instituciones encargadas de garantizar la democracia.
Las cifras son contundentes: tan solo durante los nueve años de Lorenzo Córdova al frente del INE, empresas vinculadas a un mismo grupo habrían obtenido contratos por más de dos mil millones de pesos con autoridades electorales locales. Esta concentración de negocios, que atravesó distintas administraciones, obliga a investigar quién autorizó los contratos, quién los supervisó y quiénes se beneficiaron.
Mientras estos negocios crecían, los dirigentes de la llamada Marea Rosa gritaban «¡El INE no se toca!». Se envolvieron en la bandera de la democracia y se presentaron como un movimiento ciudadano. Hoy, varios de sus promotores impulsan SOMOS, un proyecto donde convergen políticos del viejo régimen del PRIAN, personajes que traicionaron los principios de la izquierda y exintegrantes de la cúpula del INE.
Los mismos que ahora pretenden dar lecciones de honestidad y democracia, mientras siguen sin esclarecerse los contratos millonarios y las presuntas redes de corrupción que operaron durante décadas.
Lorenzo Córdova, Ciro Murayama y Edmundo Jacobo deben dar la cara y explicar qué hicieron durante sus gestiones para impedir la concentración de contratos. También deben investigarse a fondo las administraciones actuales. No debe protegerse a nadie.
La transformación de la vida pública de México también debe avanzar al INE. No puede haber instituciones intocables ni espacios reservados para los privilegios de una burocracia dorada. La autonomía debe servir para garantizar elecciones libres, no para impedir que se investiguen los negocios realizados con recursos del pueblo.
Limpiar la corrupción no es atacar la democracia, es defenderla. Las elecciones las hace el pueblo, con millones de ciudadanos que reciben y cuentan los votos, junto con los trabajadores honestos del INE.
El pueblo de México luchó durante décadas por conquistar su derecho a decidir, no para financiar los privilegios y negocios de unos cuantos.
¡Que caigan las máscaras! ¡Que se investigue a fondo y se conozca toda la verdad! La democracia es del pueblo, no el cajero automático de unos cuantos.
¡El INE sí se investiga! Autonomía no es impunidad.
Fecha de publicación jueves 5 de noviembre de 2026
