LA COLUMNA DE BANDÍN: Lluvias benditas saldos malditos

Sigo sin entender porque las autoridades insisten en catalogar a los fenómenos  de la naturaleza como desastres naturales si lo natural es que haya desastres ante la falta de infraestructura adecuada y la impreperación de las personas para enfrentarlos y reducir al mínimo los siniestros por ellos provocados.

Cuando hay una afectación material pues de alguna forma se repone o repara pero cuando  la integridad física está en riesgo o se ve  afectada buscamos de inmediato a alguien a quien responsabilizar. por ejemplo Hermosillo, nuestra Ciudad capital no en balde la denominamos como la ciudad del sol el astro rey brilla en su esplendor la mayor parte del año, pero  de vez en cuando la madre naturaleza nos muestra su mala cara y descarga copiosas lluvias que son bien recibidas porque recargan nuestros cada vez más agobiados mantos acuíferos que en su mayoría  es de donde se abastece esta  gran ciudad de más de 800 mil habitantes a 2015 que ya deben ser más

Por casi   72horas de lluvia, los días  27, 28, y 29 de noviembre; las diversas estaciones meteorológicas sumaron en total más de 200 mm de acumulado, tal precipitación dejó como saldo calles anegadas canales y arroyos desbordados fallas en el fluído eléctrico semáforos apagados la ciudad se desquició.

amén de los eternos baches que  ahora esperan la salida del sol para como gremlins comenzar a  reproducirse por doquier; porqué esta alegoría es que por el calor la humedad del subsuelo busca por donde salir) sería absurdo que la autoridad pretenda taparlos en estos días  sería tiempo y material desperdiciado,  lo que sí es que ahora nos volvemos a dar cuenta de la necesidad de un drenaje pluvial para Hermosillo  y calles con concreto hidráulico, pero qué presidente municipal se va a atrever a echarse ese trompo a la uña.

ut videre est

Ad allium diem

Fecha de publicación 02/dic/2019

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