GNL pone en riesgo la biodiveridad del Golfo de California
Buques tanques en Ormuz, Imagen: especial
CIUDAD DE MÉXICO, MX. — Equal Routes y Nuestro Futuro A.C. advierten que los proyectos de exportación de gas natural licuado ( GNL) “Saguaro LNG” y “AMIGO LNG” podrían introducir una ola de especies invasoras transportadas por buques en una de las regiones marinas con más biodiversidad del mundo. Una vez que las especies invasoras se establecen, casi nunca se pueden eliminar.
Las organizaciones puntualizan en su comunicado, “Riesgo de especies invasoras por el tráfico de buques de GNL en el Golfo de California”, detalla las dos vías que utilizan los buques para propagar especies invasoras alrededor del mundo: las aguas de lastre y la bioincrustación, así como el riesgo que representan para el Golfo de California, un sitio considerado Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO, que alberga 39% de las especies de mamíferos marinos del mundo.
La publicación llega en un momento en que la atención mundial se dirige a un peligro relacionado que ocurre en el Golfo Pérsico: un estudio académico reciente advirtió que más de 1,500 buques varados por el cierre del Estrecho de Ormuz han acumulado una fuerte bioincrustación de algas, balanos, tunicados y otros organismos, lo que podría representar un evento de «superdifusión» de especies invasoras una vez que los buques retomen su travesía.
Equal Routes y Nuestro Futuro señalan que el Golfo de California enfrenta las mismas dos vías de introducción, no por buques varados, sino por el aumento potencial del tráfico de buques de GNL. Tan solo la propuesta terminal de exportación Saguaro LNG podría descargar hasta 30 mil millones de litros de agua de lastre al año a máxima capacidad.
Los buques han estado trasladando especies invasoras alrededor del mundo durante décadas, pero el Golfo de California no había enfrentado antes este tipo de presión por tráfico marítimo», denuncia Andrew Dumbrille, codirector de Equal Routes. «Lo que está ocurriendo ahora mismo con los buques varados en el Estrecho de Ormuz muestra exactamente lo que nos preocupa aquí: una vez que las aguas de lastre y la bioincrustación comienzan a trasladar especies invasoras a gran escala, no hay una forma realista de revertirlo. La prevención tiene que ocurrir antes de que lleguen los buques, no después».
Indican como ejemplo la presencia de tunicados coloniales (Distaplia stylifera), organismos invasores en el Golfo de California, que cubren completamente la concha de una especie de callo de hacha nativo (Atrina maura), causándole estrés físico y altas tasas de mortalidad, mismo que fue introducido a través de las aguas de lastre y las bioincrustaciones en el casco de los barcos.
Entre 1992 y 2019, las especies invasoras acuáticas y semiacuáticas le costaron a México un estimado de 4.16 mil millones de dólares, 78% de todos los daños causados por especies invasoras en el país durante ese periodo.
«El Golfo de California alberga a un tercio de las especies de ballenas y delfines del mundo, y las comunidades a lo largo de sus costas dependen de estas aguas para su alimentación y su forma de vida», señala Nora Cabrera, directora general de Nuestro Futuro. «Quienes toman las decisiones no están considerando los impactos irreversibles que las especies invasoras pueden tener en este ecosistema. Estamos hablando de un punto de no retorno, que desencadenaría impactos ecológicos irreversibles. Esta nota informativa nos da la evidencia que necesitamos para seguir exigiendo protecciones reales antes de que comience el tráfico de GNL».
Fecha de publicación lunes 17 de agosto de 2026
