Seis hermosas flores terriblemente peligrosas y tóxicas

CIUDAD DE MÉXICO. MX. — La naturaleza es maravillosa e increíble. Se dice que existen alrededor de 350 mil especies de flores clasificadas que son hermosas e inofensivas pero en el mundo, las apariencias pueden engañar.

Algunas de las deslumbrantes flores que colorean los países y ecosistemas, pueden llegar a ser hasta mortales, convertirse un peligro para aquellos que se atreven a jugar con ellas. Algunas de ellas hasta son utilizadas para cometer crímenes porque sus componentes químicos son indetectables. Aquí encontrarás las siete más dañinas.

Kalmia latifolia

La Kalmia latifolia, popularmente conocida como laurel de montaña, produce delicadas flores blancas y rosadas en la primavera. Es una flor bellísima pero letal.

Las dos principales toxinas en esta flor son la grayanotoxina y la arbutina, la primera es la peligrosa ya que provoca de forma simultánea un efecto en el que el corazón late de forma muy rápida y también de forma muy lenta.

El resultado final es un ataque cardiaco, pero sólo si llega a consumirse en grandes cantidades.

En dosis menores, las toxinas de la flor provocan respiración irregular, salivación excesiva, pérdida de la coordinación motriz, vómito, diarrea, debilidad y convulsiones.

Jacobaea vulgaris

La Jacobaea vulgaris también conocida como Hierba de Santiago es una planta de suma importancia para el ecosistema en que florece. Muchos insectos se alimentan a partir de ella.

Pero, la Organización Mundial de la Salud confirmó la presencia de por lo menos ocho alcaloides tóxicos en esta planta.
Jacobaea vulgaris es hermosa pero peligrosa.

De esta forma, las toxinas acumuladas resultan en cirrosis. Sin embargo, la toxicidad va empeorando la condición del hígado de forma silenciosa y, cuando la persona empieza con la sintomatología, ya es demasiado tarde.

Veratrum

El Veratrum se cultiva generalmente con fines ornamentales. Sin embargo, la belleza de esta flor llega hasta ahí, pues cada trozo de la planta es letalmente toxico.

La sintomatología inicial de envenenamiento por Veratrum son violentos dolores de estómago, que normalmente inician a los 30 minutos de la ingesta.

Se cree que la flor veratum fue el veneno con que asesinaron a Alejandro Magno.

Además sus toxinas provocan convulsiones, latidos acelerados y lentos del corazón, pudiendo resultar en un ataque cardiaco o un estado de coma.

Cerbera odollam

En la India, la Cerbera odollam es conocida como “árbol del suicidio”, ya que sus flores y semillas son altamente toxicas. En un lapso de 10 años, por lo menos 500 muertes fueron confirmadas en la India teniendo como causa la ingestión de la Cerbera, que mata gracias al efecto de un potente glucósido llamado cerberin.

El cerberin comienza a tener efecto después de sesenta minutos y la sintomatología puede denominarse como una “muerte amable”. Tras un leve dolor en el estómago, la persona entra en coma y su corazón deja de latir. Todo el proceso puede ocurrir en nada más que tres horas.

Se considera el arma de un crimen perfecto, pues el componente químico se hace indetectable después del envenenamiento.

Sanguinaria canadensis

La Sanguinaria canadensis crece en el este de América del Norte. Los nativos americanos acostumbraban a emplearla como un colorante ornamental, pero también se utilizaba para provocar abortos. Una cantidad mayor podría llevar a la persona a un coma.

A últimas fechas, empezaron a utilizarla de forma indiscriminada como un remedio casero para el cáncer de piel, pero evidentemente, los resultados fueron terribles.  Colocar una pomada hecha a base de estas flores hace que las células de la epidermis, literalmente, se maten. Lo mismo sucede en el interior.

La sanguinaria contiene una sustancia química llamada sanguinarina la cual, además de ser una toxina peligrosa, es una sustancia escarótica, es decir, que tiene capacidad para producir corrosión de tejidos vivos.

Las sustancias escaróticas matan el tejido y lo rompen como una gelatina, dejando a su paso una cicatriz negra llamada escara.

Adenium obesum

Originaria de África, la Adenium obesum ha sido empleada durante siglos como un veneno de lanzas y flechas. La “rosa del desierto”, como se le llama a la preparación toxica, se fábrica hirviendo la planta durante 12 horas hasta que se retira todo el extracto y el líquido se evapora.
Sus tonos rosados y blancos hace de esta flor, una de las más flores. Foto: wikimedia.org

La sustancia viscosa resultante es un veneno altamente concentrado. Es tan tóxico que un animal, al ser alcanzada por una flecha envenenada, apenas consigue huir una distancia de dos kilómetros.

Para que te des una idea, esta planta ha sido empleada por las tribus de África para matar animales de gran tamaño como los elefantes. La planta posee una sustancia química llamada ouabain, que produce insuficiencia respiratoria casi inmediata en dosis elevadas.

(PUBLICADO EL 06/SEPT/2019 /Diana Hurtado)

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